Lunes, 10 de enero de 2005
10 de enero
Resumo. Galatea no ocurre dos veces. Llega, interfiere, hinca sus garras en aquel que se atreve a amarla. Su presa es devorada lentamente. Tengo miedo pero no dudo. Algo me dice que será una experiencia sensual única. Si dura, sigo vivo. Ella confiesa que sólo se ha enamorado una vez. Yo ni siquiera recuerdo mi vez.
Este diario íntimo es mi testigo, acaso un día necesite pruebas en un juicio atemporal.
