Viernes, 14 de enero de 2005
14 de enero
Una noche sin dormir. Marta es un camino. Yo soy un peatón. Ella estaba aquí desde hace mucho tiempo. Yo apenas si voy de paso. Me lleva donde quiere y la pisoteo con ímpetu, como con rabia. Empujando vehementemente para que comprenda que no puede dejar de albergarme. No soy su elección. Yo la he elegido a ella. Pero ella permanecerá, y yo seguiré. Ella es lo permanente. Cómo me jode ser circunstancial.
