Martes, 18 de enero de 2005
18 de enero
La Galatea arranca hoy con el bosque de Oma y termina con "um" beso. Yo solo quiero sus besos, en abigarrados bosques omáticos.
Pero no los encuentro ahora. Y estoy inquieto. La lectura de sus anotaciones me perturba. Siento su angustia como si fuera mía. Con desesperacion se aferra a un olvido imposible. Olvidar jamás. ¿Olvidar el qué?
